Semana 1 (del 3 al 7 de noviembre)
Durante la primera semana de prácticas en el centro escolar estuve principalmente observando el funcionamiento general del aula de 3º de Primaria y adaptándome tanto al ritmo del colegio como a la dinámica diaria de la clase. La tutora me presentó al alumnado, explicándoles mi papel como estudiante en prácticas, y posteriormente me informó sobre las normas básicas del aula, los horarios, la organización de las asignaturas y la metodología que utilizaba habitualmente. También conocí a las otras dos profesoras con las que iba a estar trabajando, ya que he ido rotando entre las tres clases de 3º de primaria.
A lo largo de la semana asistí a diferentes asignaturas como Lengua Castellana, Matemáticas y Conocimiento del Medio. En estas sesiones pude observar cómo se desarrollaban las clases, cómo se explicaban los contenidos y cómo se mantenía la atención del alumnado. También me fijé en la gestión del tiempo, la resolución de conflictos y la manera de atender a la diversidad dentro del aula.
Poco a poco empecé a colaborar ayudando a los alumnos de forma individual cuando tenían dudas, especialmente durante la realización de ejercicios escritos. También apoyé a la profesora en tareas como el reparto y la recogida de material, la supervisión del trabajo en clase y el acompañamiento del alumnado en los cambios de aula y durante el recreo.
Semana 2 (del 10 al 14 de noviembre)
Durante la segunda semana comencé a sentirme más integrada en el aula y a tener una relación más cercana con los alumnos. Los niños ya me reconocían con facilidad y se dirigían a mí con más naturalidad para preguntarme dudas o pedirme ayuda con las actividades, lo que facilitó mi participación en la clase y me permitió conocer mejor las dinámicas del grupo.
La tutora me dio la oportunidad de explicar algunas actividades sencillas delante del grupo, principalmente en momentos de repaso o corrección de ejercicios. Esto fue muy positivo, ya que me permitió experimentar cómo mantener la atención de los alumnos, adaptar mi lenguaje a su nivel y organizar la explicación de forma clara. Noté que algunos alumnos se mostraban más participativos cuando podía interactuar directamente con ellos, haciendo preguntas.
Además, seguí apoyando a los alumnos de manera individual, ayudando especialmente a aquellos que tenían más dificultades para completar las tareas. Durante estas interacciones aprendí a ser paciente, a escuchar activamente y a adaptar mis explicaciones a cada niño, lo que me permitió comenzar a desarrollar habilidades de atención individualizada.
También participé en la organización del aula y en el control del grupo durante el trabajo en clase. Observé cómo la tutora manejaba los momentos de transición entre actividades, cómo fomentaba la participación de todos los alumnos y cómo resolvía pequeños conflictos o problemas de comportamiento de manera efectiva.
Semana 3 (del 17 al 21 de noviembre)
Durante la tercera semana el trabajo en el aula estuvo marcado por la realización de exámenes, lo que supuso un ritmo diferente y la necesidad de mantener un ambiente tranquilo y organizado. Mi función principal fue apoyar a los alumnos durante las pruebas, resolviendo dudas generales y ayudando a mantener la concentración del grupo.
De manera más específica, estuve ayudando a una alumna con dificultades en el lenguaje, apoyándola en la comprensión de los enunciados y en la expresión de sus respuestas. Trabajé con ella de forma individual, asegurándome de que entendiera las instrucciones y respetando su ritmo de trabajo. Al mismo tiempo, atendía las dudas del resto de la clase cuando era necesario, intentando no interrumpir a los demás y manteniendo un control adecuado del aula.
Además, observé cómo la tutora gestionaba la diversidad del alumnado durante los exámenes, cómo se adaptaban los tiempos y se ofrecía apoyo a aquellos niños que necesitaban más atención. También tomé nota de cómo se resolvían posibles conflictos o dificultades durante la prueba.
Durante esta semana, además de apoyar en los exámenes, seguí ayudando a los alumnos en actividades de repaso y resolución de dudas, prestando especial atención a quienes mostraban más dificultades. Esto me permitió observar cómo se combinan la atención individualizada y el trabajo en grupo en un contexto evaluativo.
Semana 4 (del 24 al 28 de noviembre)
Durante la cuarta semana continuamos con la rutina habitual del aula, combinando las clases regulares con la corrección de exámenes de la semana anterior. Tuve la oportunidad de participar en la corrección de exámenes, bajo la supervisión de la tutora, quien me explicó los criterios de evaluación y la importancia de valorar no solo las respuestas correctas, sino también el esfuerzo y la evolución de cada alumno.
Participar en la corrección me permitió entender mejor el proceso de evaluación y cómo se deben interpretar los resultados para tomar decisiones. Aprendí a identificar errores comunes, a valorar los avances individuales y a reflexionar sobre cómo adaptar las estrategias de enseñanza para mejorar el aprendizaje de todos.
Durante el resto de la semana, seguí colaborando en el aula ayudando a los alumnos con ejercicios y actividades, prestando atención a aquellos que necesitaban refuerzo y supervisando la realización de las tareas. También apoyé a la tutora en la organización del aula, el reparto de material y el control del grupo durante los momentos de trabajo en grupo o actividades más prácticas.
Además, observé cómo la tutora planifica las actividades de manera que los alumnos se mantengan motivados y participativos, cómo gestiona la atención a la diversidad y cómo combina la parte académica con dinámicas más lúdicas o de refuerzo. Esto me permitió comprender la importancia de la flexibilidad y la creatividad en el trabajo docente.
Semana 5 (del 1 al 5 de diciembre)
Durante la quinta semana comenzamos con la decoración navideña del colegio, lo que supuso un cambio en la rutina del aula y una oportunidad para realizar actividades más lúdicas y creativas. Participé activamente en la preparación y colocación de distintos elementos decorativos, tanto en la clase como en pasillos, entradas y zonas comunes del centro. Colaboré con la tutora y con algunos alumnos en tareas como recortar, pintar, pegar y colocar guirnaldas, adornos y carteles, fomentando la participación del alumnado y la creatividad de todos.
Los niños mostraron mucho entusiasmo al participar en estas tareas y fue gratificante poder guiarlos y supervisarlos mientras realizaban sus manualidades. Esta actividad me permitió fomentar la cooperación y el trabajo en equipo entre los niños, así como desarrollar su autonomía y responsabilidad al encargarse de tareas concretas.
Además de la decoración, seguí colaborando con la tutora en las clases habituales, ayudando a los alumnos con ejercicios y actividades de Lengua, Matemáticas y Conocimiento del Medio. Atendí de manera individual a los niños que tenían dudas o dificultades, mientras apoyaba al resto de la clase durante las explicaciones. También participé en la organización del aula, el reparto de material y la supervisión del grupo durante los momentos de trabajo libre o en los cambios de actividad.
En esta semana, además, observé cómo la tutora combinaba la parte académica con actividades más creativas y lúdicas, integrando la decoración y la preparación del ambiente navideño como parte del aprendizaje y de la motivación del alumnado. Pude notar cómo los niños se sentían más motivados y participativos cuando las actividades les resultaban atractivas y divertidas, lo que me permitió comprender la importancia de mantener un equilibrio entre aprendizaje y diversión dentro del aula.
Semana 6 (del 8 al 12 de diciembre)
Durante esta semana continuamos con la decoración navideña del colegio, finalizando la colocación de todos los elementos decorativos en las aulas, pasillos y zonas comunes. Participé activamente en colocar guirnaldas, adornos, carteles y otros elementos visuales, trabajando en equipo con la tutora y algunos alumnos. Los niños participaron con entusiasmo, pintando, recortando y pegando algunos detalles, lo que permitió fomentar la creatividad y el trabajo colaborativo.
El viernes se celebró la San Silvestre del colegio, una actividad deportiva en la que participó todo el alumnado y algunos profesores. Mi función fue acompañar a los alumnos y asegurarme de que se mantuviera un ambiente seguro y ordenado. Durante la actividad pude observar cómo este tipo de eventos fomentan la motivación y el compañerismo. También ayudé a algunos niños que tenían dudas sobre el recorrido o necesitaban apoyo, y supervisé que todos respetaran las normas de seguridad.
Durante el resto de la semana seguí colaborando en las clases habituales, ayudando a los alumnos en la realización de ejercicios y prestando apoyo individual a los que más lo necesitaban. Observé cómo la tutora gestionaba los momentos de transición entre actividades, los cambios de asignatura y la atención a los alumnos con necesidades especiales, lo que me permitió comprender la importancia de la planificación y de mantener un clima positivo y ordenado en el aula.
Semana 7 (del 15 al 19 de diciembre)
Durante la séptima semana de prácticas, el trabajo en el aula incluyó actividades más tecnológicas y dinámicas. Utilizamos tablets y el Bee-Bot, un robot educativo, para trabajar contenidos de forma interactiva. Mi función fue explicar a los alumnos cómo usar estas herramientas y supervisar su correcto funcionamiento durante las actividades. Esta experiencia me permitió observar cómo la tecnología puede motivar al alumnado y facilitar la comprensión de conceptos, al mismo tiempo que desarrolla habilidades de pensamiento lógico y resolución de problemas.
Además, esta semana estuvo marcada por múltiples actividades navideñas propias del colegio. Participamos en la visita a la parroquia y a la residencia de mayores, lo que permitió a los alumnos conocer y conectar con su entorno y fomentar valores como la solidaridad y el respeto. Acompañé a los niños en todo momento, ayudándolos a organizarse y supervisando su comportamiento.
También se celebró el partido de alumnos contra profesores, un momento lúdico y de convivencia que generó mucha emoción y risas. Apoyé a la tutora en la organización del evento, ayudando a animar a los alumnos, controlando los turnos de participación y asegurándome de que todo transcurriera de manera segura.
Además, observé y participé en la visita a la decoración de las puertas del colegio, la preparación de las campanadas y en el canto de villancicos, actividades que fortalecen la relación entre alumnos, profesores y comunidad educativa. Estas actividades fomentan la colaboración y la integración de todos en un ambiente festivo y alegre.
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